He revisado 61 webs inmobiliarias de Marbella. Cuatro de cada diez le rastrean antes de que acepte
25 de 61 webs instalaban cookies de rastreo antes de que el visitante aceptara nada
- 12Sin aviso de cookies
- 13Con aviso, pero rastreaban igual
- 36No rastreaban antes de aceptar
El 7 de octubre de 2026 revisé 61 webs de agencias inmobiliarias, despachos de abogados y asesorías fiscales de Marbella, Estepona, Benahavís y San Pedro de Alcántara (44 agencias y 17 asesores). Abrí cada una desde España como un visitante nuevo, sin pulsar nada, y luego miré qué había hecho ya la web y qué decían sus páginas legales.
No voy a nombrar a nadie. La mayoría de estos fallos son habituales y fáciles de arreglar, y señalar a unas cuantas empresas no aportaría mucho.
Las cifras
| Qué revisé | Webs |
|---|---|
| Instalaban cookies de analítica o publicidad antes de que el visitante aceptara nada | 25 de 61 (41 %) |
| …y no mostraban ningún aviso de cookies | 12 de 61 (20 %) |
| Mostraban un aviso sin opción de rechazar en la primera pantalla | 7 de 41 avisos (17 %) |
| Tenían las cookies del todo bien: aviso, botón de rechazar y nada de rastreo antes de aceptar | 28 de 61 (46 %) |
| Sin NIF/CIF de la empresa en la portada ni en ninguna página legal enlazada | 17 de 61 (28 %) |
| Despachos de abogados que indican su colegio en la portada o el aviso legal | 1 de 15 |
| Portada de más de 5 MB | 20 de 61 (33 %) |
Agencias y asesores salieron casi igual, y los despachos de abogados no lo hicieron mejor que las inmobiliarias.
Rastrear antes de preguntar
La ley española (artículo 22.2 de la LSSI, junto con el RGPD) exige el consentimiento del usuario antes de instalar cookies que no sean estrictamente necesarias, y Google Analytics y el píxel de Facebook no lo son.
25 de las 61 webs ya habían instalado cookies de Google Analytics, Google Ads o Facebook cuando la página terminó de cargar. Nueve cargan el píxel de Facebook. Dos instalaban además cookies publicitarias de Criteo y Bing, y una de ellas también de LinkedIn.
De esas 25, doce no tenían aviso de cookies, así que el rastreo funciona sin más. Las otras 13 sí tenían aviso, pero las cookies se instalaban igualmente, o sea que el aviso no está conectado a nada. Estas me parecen las más molestas, porque alguien pagó una herramienta de consentimiento que no hace su trabajo.
Suele arreglarse rápido. CookieYes, Cookiebot, Complianz, CookieScript y casi todas las herramientas de consentimiento pueden retener la analítica hasta que el visitante acepta, o activar el modo de consentimiento de Google. Muchas veces basta con cambiar un ajuste.
Rechazar debe ser tan fácil como aceptar
La guía de cookies de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD, actualizada en 2023) dice que hay que poder rechazar las cookies con la misma facilidad con que se aceptan, en la misma primera pantalla. Un botón de «Aceptar» junto a un enlace de «Configurar» no cumple.
41 webs mostraban aviso y 34 lo hacían bien, con «Rechazar todo», «Denegar» o «Solo necesarias» junto a «Aceptar». Las otras siete solo ofrecían «Aceptar», «Estoy de acuerdo», «OK» o un enlace a la configuración.
¿De quién es la web?
El artículo 10 de la LSSI obliga a cualquier web de empresa en España a identificar a su titular: nombre o razón social, NIF o CIF, domicilio, correo electrónico y, si es una sociedad, sus datos registrales. Todo eso va en el aviso legal.
En 17 de las 61 webs no encontré el NIF o CIF por ninguna parte, ni en la portada ni en las páginas legales, de privacidad, de condiciones o de cookies enlazadas. Una todavía tenía el «B-xxx» de la plantilla donde debería ir el número.
Si está a punto de enviar una señal por un piso, o de contratar a un abogado, tiene derecho a saber con qué empresa trata. Y un aviso legal a medias es muy fácil de señalar para un competidor o un cliente descontento.
Los abogados tienen una línea más
Para las profesiones reguladas, el artículo 10 pide además el colegio profesional y el título. Para un abogado, eso es su colegio de abogados.
Solo uno de los 15 despachos indica su colegio en la portada o en el aviso legal. Otros dos lo mencionan en otra parte, en la página del equipo o de quiénes somos. Es una línea de texto, y a un despacho con clientes extranjeros le conviene tenerla de todos modos, porque deja claro quién lo regula.
El peso de las páginas
La portada mediana pesaba 2,6 MB. Una de cada tres pasaba de 5 MB, seis pasaban de 10 MB y la más pesada llegaba a 32,7 MB, sobre todo por fotos y vídeo sin comprimir. Con la fibra de la oficina da igual, pero muchos compradores ven un inmueble por primera vez en el móvil, a veces con mala cobertura, y ahí se nota.
Una web inmobiliaria necesita fotos grandes, claro. Lo que no necesita es enviar un original de 6.000 píxeles a un móvil que lo muestra a 400.
Lo que la mayoría hace bien
Todas las webs usaban HTTPS y todas menos una funcionaban bien en el móvil. Casi la mitad tenía las cookies perfectamente. Ninguno de los problemas anteriores exige una web nueva. Casi todos se resuelven con un ajuste en la herramienta de cookies, unas líneas en el aviso legal o exportando las imágenes a un tamaño razonable.
Si tiene una web como estas, esta comprobación gratuita hace las primeras por usted en unos 30 segundos. Para hacerlas a mano:
- Abra su web en una ventana privada, no pulse nada y busque cookies de Google Analytics o Facebook (las herramientas de desarrollador del navegador las muestran en Aplicación o Almacenamiento). Si aparecen, su herramienta de consentimiento no las está bloqueando.
- Compruebe que su aviso tiene un botón de «Rechazar» en la primera pantalla, junto a «Aceptar».
- Lea su aviso legal como lo leería un desconocido y compruebe que la razón social, el NIF/CIF, el domicilio, el correo y los datos registrales están rellenados.
- Si es abogado, añada su colegio.
- Pase su portada por PageSpeed Insights (es gratis) y reduzca las imágenes más grandes.
Cómo lo medí
La muestra fueron 61 webs de agencias inmobiliarias (44), despachos de abogados (15) y asesorías fiscales (2) con oficina en Marbella, Estepona, Benahavís o San Pedro de Alcántara. Las revisé el 7 de octubre de 2026 desde España, con un perfil de Chrome nuevo para cada web y sin pulsar nada.
Conté una web como que rastreaba si, una vez cargada la página y sin más actividad, tenía cookies de
Google Analytics (_ga, _gid, _gat), Google Ads (_gcl_au), el píxel de Facebook (_fbp), Hotjar o
las redes publicitarias de Criteo, Bing o LinkedIn. No conté las cookies funcionales, como las de sesión,
idioma o las de la propia herramienta de consentimiento.
Como aviso de cookies conté cualquier elemento fijo o flotante que mencione las cookies y tenga al menos un botón. Revisé a mano, con una captura de pantalla, todos los resultados de «sin aviso» y «sin rechazar».
Para el NIF/CIF busqué un NIF, CIF o NIE español en la portada o en cualquier aviso legal, política de privacidad, condiciones o política de cookies enlazada. El peso de la página es el total de bytes transferidos de la portada, medido una vez desde una sola conexión.
Es un solo día, desde un solo lugar, y las webs cambian. Tampoco es asesoramiento jurídico. Si cree que me he equivocado con la suya, escríbame y la vuelvo a revisar.